"Rayita de luz"

Hola mi nombre es Rayita, mi familia me dice Rayita de luz por la historia que viene detrás de mí; nací un 24 de junio día de San Juan, esto tiene mucha relación con mi llegada a esta casa, en este mes, el papá de mi dueña le prometió el sueño de toda su vida: una mascota para compartir con ella. Tiempo después, yo seguía en el criadero y el 7 de agosto mi dueña habló por última vez con su papá, ese día tuvieron una discusión, de la cual no puedieron reconciliarse, el 8 de agosto ella junto con su esposo pasaron por el criadero y me vieron, desde ese instante ella y yo tuvimos una conexión, yo lamí su mano y ella me aceptó, de inmediato me tomaron y me llevaron con ellos, no tenían contemplado que hubiera un nuevo integrante en la familia y yo me sentí muy feliz, aunque era un día lluvioso para mí era muy cálido, y por su puesto para ellos también...

Llegué a mi nueva casa, ellos creían que yo era cieguita y sorda, pero no, estaba reconociendo mis nuevos terrenos, aún así, ellos con mucha paciencia me enseñaron el camino, me pusieron en una cajita, puesto que no tenía aún una camita, eso sí, era una caja muy espaciosa para mí, y tenía un colchón hecho con cobijas, no sabía de quien eran, pero eran muy calientitas, al día siguiente el veterinario me dijo que yo pesaba "10 gramos", puesto que era muy chiquita, mi dueña me decía que era su bolita 8 porque soy negrita y tengo el pechito blanco.

El 10 de agosto, me quedé en casa de la mamá de mi dueña, y ella y su esposo fueron a comprarme comida y lo indispensable para mí, me quedé un ratito sola, porque su mamá recibió una llamada y se puso muy triste... yo no sabía que pasaba. Cuando llegó mi mamá encontró una nota en la que le pedían que le llamara a su tía, y ahí recibió la noticia de que mi abuelo Juan había fallecido, yo no pude conocerlo y ella no sabía con quien dejarme, y me tuve que quedar en casa de una vecina.

Unos días después, dentro del luto por el fallecimiento del papá de mi dueña, ellas me seguían amando y nunca me abandonaron, y por mi nombre y el momento en que llegué me dicen Rayita de luz, mi abuela dice que eso es lo que soy, una pequeña luz que llegó para iluminar un momento de gran amargura, y mi mamá dice que soy el último regalo y el más hermoso que sú papá le dió.

Ahora de los "10 gramos" que pesaba cuando llegué, tengo un peso de 7 kilos y soy muy consentida y querida en esta casa, todo los vecinos me conocen por que soy muy escandalosa, pero no les importa, auqnue cuando me porto mal me regañan y ya tengo mi residencia para mí solita, y muchos juguetes, todos me gustan, pero en especial un elmo que le quité a mi mamá, comparto la cama con mi mamá y cada mañana cuando escucho la alarma de mi mamá me pongo a cantarla por que es una canción muy bonita.

Muchas gracias Rayita, por darnos toda esa luz que necesitamos.

Tallulah
Kauniita Unia Haaveilla Jokseenkin Kuu

 
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